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Windows sin pantallas azules ni operaciones no válidas, ¿cómo lograrlo?
¿Se puede conseguir que Windows sea un sistema estable, sin cuelgues ni pantallas azules? La respuesta es sí, y en este artículo conocerá cómo lograr que su Windows 95 o 98 trabaje con la mayor estabilidad posible.
Alcanzar esta meta no es una tarea sencilla: exige que el usuario se preocupe por su sistema y, en ocasiones, renuncie a la instalación de ciertos programas. Otros usuarios, en cambio, prefieren hacer oídos sordos a estos consejos e instalar compulsivamente todos los programas que lleguen a sus manos. En este caso, el sistema terminará quejándose con pantallas azules y operaciones no válidas; y la única solución viable será reinstalar todo de nuevo.
Estos usuarios también pueden optimizar estas reinstalaciones para que se realicen en el menor tiempo posible. Al final del artículo, se muestran distintas técnicas para reinstalar Windows en apenas cinco minutos.
PANTALLAS AZULES Y OPERACIONES NO VÁLIDAS
Los sistemas operativos Windows 95 y 98 carecen de protección de los archivos del sistema. Esto significa que cualquier otro programa de terceras compañías puede modificar libremente los archivos del propio Windows, simplemente sobrescribiéndolos con sus propias versiones. Estos cambios pueden ser beneficiosos si el programa de instalación actualiza las versiones a otras superiores (por ejemplo, se reemplaza el archivo C:\WINDOWS\SYSTEM\MSVCRT.DLL de la versión 5.00.7128 a la 6.00.8397.0).
Sin embargo, muchos programas y drivers mal construidos tienen la insana costumbre de machacar ciertos archivos del sistema con versiones antiguas. En realidad, instalan la versión que ellos necesitan pero no se preocupan del resto de programas instalados en el PC. A partir de este momento, el comportamiento del sistema será inesperado y podrán producirse de forma aleatoria pantallas azules y errores de protección de Windows. Esto obedece a que los mismos archivos DLL son compartidos por varias aplicaciones y la versión que es válida para una, puede no serlo para otra.
Muy a menudo se critica la inestabilidad de Windows, pero ¿a qué se debe? En primer lugar, a aquellos programas de aplicación y drivers que no respetan los programas y archivos del sistema ya existentes; y, en segundo lugar, a que Windows se fía de ellos. Por si esto fuese poco, Windows no tiene separación de programas en memoria, lo que ocasiona que el bloqueo de uno de ellos termine arrastrando a todo el sistema y sea necesario reiniciarlo.
PROTECCIÓN DE ARCHIVOS DEL SISTEMA
Debemos matizar que estas graves deficiencias ya han sido subsanadas en los nuevos sistemas operativos de Microsoft. Windows Millennium, la próxima versión para el entorno doméstico, ya incorpora un mecanismo de protección de archivos del sistema conocido como SFP (System File Protect) que impide que programas de terceros (o el propio usuario) alteren los archivos vitales para el funcionamiento de Windows. Además, guarda automáticamente puntos de recuperación (checkpoints) al iniciar Windows cada día y antes de instalar un programa. De esta forma, si se producen problemas de estabilidad podremos regresar a alguna de las configuraciones anteriores, mediante la utilidad System Restore.
Windows NT, como sistema operativo de servidor, coloca cada programa abierto en regiones separadas de memoria. Esto permite matar un programa bloqueado, sin que afecte al resto de programas abiertos en ese momento. Finalmente, Windows 2000, evolución de Windows NT, incorpora ambos mecanismos, consiguiendo la máxima estabilidad en entornos profesionales.
Microsoft, consciente de las debilidades de sus sistemas operativos, ha incorporado además el concepto de driver certificado en Windows Millennium y Windows 2000, con el fin de exigir a los fabricantes de hardware un mínimo de calidad en la elaboración de sus controladores. Recordemos que los drivers o controladores son pequeños programas que comunican un componente hardware (una tarjeta gráfica, por ejemplo) con el sistema operativo. Su buena construcción es esencial para la estabilidad del sistema.
¿CÓMO CONSEGUIR QUE MI WINDOWS 95 O 98 SEA ESTABLE?
Las causas más comunes de las pantallas azules (Blue Screen of Death, pantallas azules de la muerte), los bloqueos y los errores de Este programa efectuó una operación no válida en Windows 95/98 son:
Según lo anterior, si queremos olvidarnos de las pantallas azules y de toda la gama de errores de protección de Windows, debemos utilizar hardware de calidad y que esté presente en la lista de compatibilidad de Windows, instalar siempre los últimos drivers de cada componente del PC (los que se suministran en un CD habitualmente tienen defectos) y vigilar todo el software que instalemos.
Windows 98 (no Windows 95) incorpora tres herramientas para administrar los archivos del sistema. La primera repara archivos dañados, informando si algún archivo del sistema ha sido sobrescrito con una versión antigua o defectuosa. Las otras dos permiten solucionar problemas de estabilidad después de que algún programa o driver se instale incorrectamente en nuestro sistema.
INSTALAR DOS WINDOWS EN EL MISMO PC
La regla de oro para conseguir un Windows estable es instalar únicamente aquello que vamos a utilizar, generalmente un número muy reducido de programas. Si somos instaladores compulsivos, antes o después, no habrá manera de trabajar sin que aparezcan errores de protección.
Una solución muy atractiva para aquellos que necesitan o les gusta instalar todo lo que cae en sus manos es instalarse dos Windows en el mismo PC. Uno de ellos para hacer pruebas; y el otro, para el trabajo diario. En el primero, podemos instalar aquellos programas que queramos probar o que sepamos que no son completamente fiables. En el segundo, en cambio, sólo instalaremos aquellos programas indispensables para el trabajo diario y que hayan pasado nuestros controles de calidad (con la herramienta SFC).
Aunque se pueden utilizar gestores de arranque para instalar varios Windows, la solución propuesta en Varios SO ofrece muchas más posibilidades.
CLONAR UN WINDOWS. ¿CÓMO REINSTALAR WINDOWS EN 5 MINUTOS?
Otra solución muy interesante para aquellos que están habituados a reinstalar Windows cada pocos meses es copiar (clonar) una configuración válida a otra partición del disco duro o incluso a un CD. Por ejemplo, después de instalar el sistema operativo, todos los drivers y aplicaciones, clonamos esta configuración a otro soporte. Cuando necesitemos reinstalar Windows, será suficiente con recuperar desde este lugar y el sistema operativo se habrá quedado como estaba antes de la clonación. De esta manera, el tiempo de las reinstalaciones es cuestión de minutos (una instalación completa llevaría varias horas).
Sin embargo, para que este procedimiento sea válido antes hay que separar los archivos de programas de nuestros datos, utilizando dos particiones. De esta manera, lo único que clonamos son los programas, dejando los dejamos intactos.
La carpeta 'Mis documentos' se puede cambiar de partición (por ejemplo de la unidad C: a la unidad D:) arrastrando la carpeta hasta su nueva ubicación. Para desplazar otras carpetas del sistema y que contienen datos nuestros, es realmente útil la herramienta Tweak UI. Se instala desde los CD's originales de Windows 95 o 98 y se encuentra en el directorio \TOOLS\RESKIT\POWERTOY. Después de instalar esta programa se crea un icono en el Panel de control con diversas utilidades. Desde aquí podemos cambiar, por ejemplo, la carpeta de los Favoritos de Internet Explorer a otra partición. Otros datos que conviene desplazar a la partición de datos son los mensajes de correo. Cada gestor de correo tiene un procedimiento distinto para hacerlo. Por ejemplo, para cambiar la ubicación de los mensajes de correo en Outlook Express tenemos que ir a Herramientas / Opciones / Mantenimiento / Carpeta de almacén.
TÉCNICAS DE CLONACIÓN DE DISCOS
Existen distintas aplicaciones comerciales para realizar clonaciones de discos. Entre ellas, se destaca Norton Ghost de Symantec por su sencillez y su elevada tasa de transferencia. Las clonaciones se pueden realizar de disco a disco, de partición a partición, de disco a archivo o de partición a archivo. La opción de clonar la partición del sistema a un archivo (además, soporta compresión) es la que realmente nos interesa. De esta manera, es posible clonar la primera partición (la que contiene Windows y programas) en un archivo de la segunda o también, grabar el archivo resultante en un CD. Cuando queramos reinstalar el sistema bastará con hacer la operación inversa (de archivo a partición).
DriveCopy de PowerQuest, es una herramienta eficaz para el clonado de discos. Sin embargo, su velocidad de transferencia es inferior a la de Ghost y únicamente copia de disco a disco. PartitionMagic, de la misma compañía, también puede utilizarse para clonar particiones, aunque sus tasas de transferencia son bajas, ya que copia sector a sector.
La alternativa a estos programas comerciales son los programas shareware de clonado de discos y particiones, como Diskpro o Drive2Drive.
Otros usuarios ha ideado fórmulas para copiar todos los archivos del sistema utilizando las mismas herramientas de Windows. Algunos utilizan la orden XCOPY con multitud de parámetros para hacer la copia de todo el árbol de directorios de una unidad. Sin embargo, esto tiene dos inconvenientes: si se realiza desde DOS, se pierden los nombres largos de archivos y, si se realiza desde Windows, algunos archivos no podrán ser copiados por estar en uso en ese momento.
Finalmente, si hemos seguido los consejos anteriores para instalar varios Windows en un mismo PC, la clonación de particiones es trivial. Arrancando desde uno de los Windows se puede copiar sencillamente el otro a otra partición libre (arrastrando desde el Explorador de Windows), y después se carga el sistema en esa unidad. Esta operación funcionará siempre y cuando se copien también los archivos ocultos y del sistema.